Era el fin de curso, y allí estaban todos/as en la fiesta de despedida. En un grupo aparte había dos chicas que había conocido al comenzar el curso, eran dos “princesas”, chicas muy guapas, pero se les veía frágil como un cristal.
“Ana y Mía”. Así eran sus nombres… allí estaban una apoyada en la pared, y la otra sentada, se les veía cansada, decaídas…
Vestían con ropas veraniegas, pantalones cortos que dejaban ver sus piernas extremadamente delgadas, una camiseta de tiras que se ajustaban a su piel señalando las costillas, su pelo sedoso , color negro y largo enmarcaba la cara de Ana…y esos ojazos parecían triste.
Y la otra chica llamada “Mía” apoyada en la pared, como si temiera caerse en cualquier momento, con sus pantalones ajustados bajo la cadera, que dejaba al descubierto el vientre casi hundido, su camiseta blanca enmarcaba un torso plano, y su cabello recogido dejaba al descubierto su cara, resaltando los huesos de la mandíbula, sus pómulos, y sus ojos azules ya no brillaban.
Vi a dos princesas de porcelanas, transparentes como un Cristal. Ana y Mía, así se llamaban…“ANA” es la “anorexia” y “MÍA” es la “bulimia”. Ellas van a un lugar llamado “PRO ANA” y “PRO MIA”… es allí dónde les enseñan “engañar a su estómago”, “engañar a la comida”, “aprende a vomitar”, trucos o tips de princesas. Que van muriendo lentamente, sin apenas saborear la vida…
ESTO ES LO QUE SOMOS
HASTA LOS HUESOS!
Suena cruel, pero lo que es curel para unos para otras es perfección...

ola princess espero y andes de lo mejor
ResponderEliminaramm te espero por el mio
besoss!!